domingo, 17 de julio de 2011

Hoy soy tío... bueno, casi.

Los que me conocen saben que no soy demasiado paternal que digamos... que es ver un niño pequeño y ya estoy recordando a Herodes... también saben que sólo hay una criatura viviente en este mundo que puede despertar mi instinto paternal... o mejor dicho, dos: Los becarios que, como yo mismo, sufren penalidades dignas de un héroe griego y un tipo de perro que de puro feo me parece entrañable. Pug, Carlino... el nombre es lo de menos, para mí siempre serán Termis.

Es verlo pasear por las calles, así tan pequeño, con esa carilla y sin apenas poder respirar que mi cuerpo instintivamente sólo tiene una reacción: cariño.
No diré amor, porque uno tiene una reputación que mantener, pero sí cariño, ganas de cuidarlo, de sacarlo a pasear y de ver como va creciendo y se convierte en un perro del que sentirse orgulloso. Alguien incluso mejor que yo mismo, más puro, más inocente... buena gente.

Los Termis no tienen maldad, no pueden tenerla. Es el dueño el que debe asegurarse de que se convierte en un perro de provecho para la sociedad. Igual no puede llegar al nivel de un San Bernardo, que además de salvar alpinistas, siempre es útil para organizar un guateque improvisado (algún día os hablaré sobre mi afición a los guateques y la improvisación), pero teniendo en cuenta sus limitaciones seguro que podrá llegar a ser Presidente... o Ministro al menos.

Ahora os pongo en situación.
Miércoles 13 de julio. un día horrible, de esos en los que te apetece subir a un campanario y en los que tus sueños de fugarte a una isla tropical se hacen más cercanos que nunca. Después del día no puedes dormir, y tienes la extraña sensación de que algo ha pasado. Enciendes el móvil español y hay un mensaje que no puedes leer... Corres al Facebook, pero no puedes entrar... la conexión falla de nuevo... no ayuda a conciliar el sueño.
Jueves 14 de Julio. Oficina, veamos qué nos depara el día. Un par de reuniones, dos informes... hummm un mensaje privado!

Después de unos segundos sólo puedo pensar en una cosa: Hoy soy tío! Bueno, casi. Hoy ha llegado al mundo la hija de una gran amiga. No sé el nombre, pero un nombre es lo de menos.  En el fondo lo que nos hace granDes no es lo que decimos, sino lo que sentimos y, sobre todo, lo que hacemos.

En ese momento sólo pude hacer una cosa: sonreír y dejar de contenerme por un momento. Vivir.

domingo, 10 de julio de 2011

Mil pasos por delante

Corría el siglo IV a.C. cuando el "joven" Lao Tsé dejó escapar una perla de sabiduría:
"Un árbol enorme crece de un tierno retoño. Un camino de mil pasos comienza en un solo paso"

Y, ¿Qué mejor que daros la bienvenida a este blog que con la idea de la que nace? No sólo por lo mucho que le queda por recorrer, y la cantidad de ideas, pensamientos y comentatios que irán llegando, sino que también por lo que a mí como autor me queda por ir descubriendo con vosot@s de ahora en adelante.

Cuando alguien se detiene en el camino, pueden surgir varias preguntas: ¿A dónde vas? ¿Falta mucho? Bueno, pues no lo sé. De momento no os puedo responder... ¿vosotros lo sabéis?


¿Dónde quieres estar en 1 año, en 5, en 10...?